Taracea

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La Real Academia de la Lengua Española nos dice…

Taracea (del árabe, tarcias= incrustación) F. Embutido hecho con pedazos menudos de hoja de madera, concha, nacar, metal, hueso, marfil, etc. De la madera se obtiene láminas (pedazos menudos) como son: ébano, palosanto, caoba, nogal, limonero, cedro y otras variedades propias para obetener un bello resultado para la decoración de la pieza que deseamos taracear.

Lo más significativo que caracteriza estos trabajos que se hacen en nuestra región (Granada) y siempre tomando como estilo Nazarí – así como otros – es, la trama del lazo de ocho, por medio del cual (dicho lazo) se consiguen asombrosos cambios. Esta trama del lazo = lacería, consiste, en el entrecruzamiento hasta el infinito de lineas quebradas que dejan entre sí pequeños espacios poligonales, que se cubren con finas láminas de madera.

Para cualquier trabajo que queramos taracear debemos disponer de un juego de cartabones, compás, regla, lápiz, etc. Después tomaremos la superficie que deseamos cubrir. Estos trabajos que se hacen en Granada, toman interpretaciones distintas y formas cambiantes según el artesano que la fabrica, pero siempre sin perder lo oriental.

Un poco de historia

La industria popular de la Taracea que se fabricaba en granada, continuó después de la conquista de la misma.

Fué en Oriente donde se inventó la Taracea y, con la dominación Árabe se llegó a fabricar en el mundo hispano-musulman, aunque ya era conocida antes.

Fueron los Romanos quienes la introdujeron en España. Después de la expulsión de los Musulmanes, este arte sigue fabricándose en Granada, donde llegar a ser una industria – artesal – popuar hasta nuestros días.